II Campaña de excavación arqueológica

La campaña arqueológica de 2019 en la Ermita de la Virgen de El Sacedal, situada en El Rebollar (El Boalo), estuvo dirigida por Charo Gómez y Javier Salido Domínguez, con la colaboración de especialistas de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y diversas instituciones patrimoniales. A lo largo de seis semanas de trabajo, el proyecto combinó investigación arqueológica, formación académica, conservación patrimonial y divulgación pública.

Durante la primera semana se retomaron las excavaciones iniciadas en 2018, ampliando el área de intervención para descubrir completamente la estructura del edificio. El equipo trabajó en la limpieza de niveles superficiales y en la definición de los límites arquitectónicos, mientras se consolidaba la colaboración entre la Comunidad de Madrid, la UAM y especialistas en restauración y antropología. Además, la campaña se planteó como una “Escuela de Arqueología”, integrando a estudiantes del Máster en Arqueología y Patrimonio de la UAM.

En la segunda semana comenzaron a aparecer las primeras sorpresas arqueológicas. La ampliación de la excavación reveló que la planta de la ermita era más compleja de lo esperado, con nuevos espacios adosados al edificio principal. También aparecieron materiales medievales, algunos datados en época de los Reyes Católicos, además de objetos cotidianos como hebillas y una lamparilla. Paralelamente, se desarrollaron actividades formativas y técnicas, incluyendo trabajos de conservación, fotogrametría y supervisión antropológica.

La tercera semana destacó por el hallazgo de varios enterramientos y tumbas en el interior de la ermita. Se localizaron sepulturas infantiles próximas a la cabecera y tumbas de adultos orientadas de oeste a este, siguiendo la disposición del edificio. El avance de la excavación permitió identificar nuevas estructuras anexas y profundizar en el análisis estratigráfico del yacimiento. Asimismo, continuaron las actividades docentes y la incorporación de técnicas innovadoras de documentación arqueológica.

Durante la cuarta semana se alcanzó uno de los principales objetivos: descubrir completamente la nave principal y sus muros perimetrales. También se excavaron nuevos enterramientos infantiles y se constató que algunas tumbas permanecían ocultas bajo el antiguo suelo del edificio. Paralelamente, el equipo de restauración del SECYR comenzó los trabajos de consolidación de muros y pavimentos para garantizar la conservación de las estructuras descubiertas.

En la quinta semana se realizaron algunos de los hallazgos más relevantes de la campaña. Se excavaron enterramientos infantiles del siglo XV y se descubrieron dos sarcófagos de granito pertenecientes a personajes de cierta relevancia social. Los objetos asociados a estas tumbas permitieron fecharlas entre finales del siglo VII y comienzos del VIII d.C., lo que sugiere que la construcción original del edificio podría corresponder a ese periodo tardoantiguo. Además, la campaña concluyó con una exitosa jornada de puertas abiertas que reunió a más de 170 visitantes.

Finalmente, la sexta semana cerró la campaña confirmando la importancia histórica del yacimiento. Los arqueólogos consiguieron definir la estructura principal de la iglesia, identificar espacios anexos y documentar numerosas tumbas y enterramientos infantiles. Los resultados evidencian una ocupación del lugar entre la Antigüedad tardía y la Edad Media, en un contexto de transición histórica vinculado a la llegada de influencias musulmanas a la Península Ibérica. Tras finalizar los trabajos de campo y conservación, el equipo anunció que continuará estudiando los materiales y datos obtenidos para reconstruir la evolución histórica del asentamiento y profundizar en el conocimiento del pasado de El Boalo.