La campaña arqueológica desarrollada en la Ermita de la Virgen del Sacedal, en El Rebollar (El Boalo), comenzó en septiembre de 2018 bajo la dirección de Charo Gómez Osuna y Javier Salido Domínguez, con la participación conjunta del Equipo A de Arqueología, la Universidad Autónoma de Madrid y especialistas de otras instituciones académicas. El proyecto contó además con una destacada implicación ciudadana gracias a más de 45 voluntarios de distintas edades y procedencias.
Inicio de los trabajos
Durante las primeras semanas se organizaron los equipos, la planificación técnica y la formación de los voluntarios. El objetivo inicial era localizar y estudiar los restos de la antigua ermita y posibles enterramientos asociados, algunos quizá de época visigoda.
Primeros descubrimientos
A medida que avanzó la excavación comenzaron a aparecer muros, derrumbes, restos de techumbre y materiales arqueológicos como tejas, clavos, mortero, cerámicas y objetos personales. Estos hallazgos permitieron identificar progresivamente un área de culto vinculada con la Ermita del Sacedal y aportaron información sobre la vida cotidiana de quienes frecuentaron el lugar.
Entre los objetos encontrados destacaron botones, pasadores, fragmentos metálicos y monedas, útiles para establecer cronologías y comprender aspectos sociales y económicos de la población histórica de El Boalo.
Confirmación de la ermita
En las semanas posteriores se confirmó arqueológicamente la existencia del edificio religioso. Se identificó una nave rectangular con cabecera orientada al este, característica habitual de las construcciones religiosas cristianas. También se localizaron elementos relevantes como:
- El suelo de mortero y paredes revocadas.
- La base del altar adosada al muro oriental.
- Evidencias de diferentes fases constructivas y reformas.
- Restos materiales relacionados con actividades litúrgicas y de ocupación posterior.
Los arqueólogos señalaron la necesidad de futuros trabajos de conservación y análisis especializados para proteger y estudiar adecuadamente los restos.
Participación social y educativa
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue su dimensión divulgativa y participativa. Se organizaron visitas para vecinos, escolares y centros educativos de la zona, fomentando la llamada “arqueología pública” y la concienciación sobre la importancia del patrimonio histórico. También se realizaron entrevistas y actividades de difusión en medios de comunicación locales.
Hallazgos finales y nuevas incógnitas
En la última fase de la campaña apareció un enterramiento humano en el interior de la ermita, correspondiente a un adulto enterrado boca abajo en una tumba de cista. Este descubrimiento abrió nuevas preguntas sobre las prácticas funerarias y la secuencia de ocupación del lugar.
Además, se localizaron monedas del Emirato de Córdoba del siglo IX, lo que evidenció una ocupación o frecuentación mucho más antigua de lo esperado y complicó la interpretación cronológica del yacimiento.
Para resolver estas incógnitas se plantearon estudios antropológicos, análisis de materiales y dataciones por Carbono 14.
Conclusión
La campaña de 2018 permitió identificar con bastante seguridad la antigua Ermita de la Virgen del Sacedal y recuperar abundante información sobre la historia de El Boalo y su entorno. El proyecto destacó tanto por sus resultados científicos como por la implicación de voluntarios, instituciones y vecinos, consolidándose como un ejemplo de investigación arqueológica y participación social en la Sierra de Guadarrama.

